Estas dos series sobre egresadas de diversas carreras artísticas que deciden probar suerte en NY transcurren en los mismos barrios, pero con grandes y sustanciales diferencias. Me pegué una maratón de ambas y decidí hacer algunos comentarios al respecto.

Partamos con Girls: La serie narra la vida de sus cuatro protagonistas (Hannah, una escritora mega narcisista/artista/hipocondríaca,  Jessa, hermosa y con muchos problemas de drogas, Marnie, la clásica mina perfecta que termina perdiéndolo todo por no ser capaz de conformarse con nada, y  Shoshanna, quien juzga a sus amigas pobres y cesantes durante toda la serie, mientras intenta armar su vida de forma perfecta a lo “Sex and The City”).

Cuando empecé a ver Girls, todavía no estaba tan alejada de la edad de sus protagonistas. Creo que ese detalle es súper importante para poder disfrutarla. No por nada a Lena Dunham le decían “La Voz de una Generación”: Su personaje en la serie es fiel reflejo de muchas pastelitos que pasamos por cosas similares. Por otro lado, debo reconocer que los personajes principales me parecen un poco insoportables, pero creo que todos lo éramos a esa edad.

La serie muestra cómo estas minas van creciendo y madurando, con problemas amorosos y laborales. La estética es muy bonita y bien cuidada, con muchas escenas de sexo entre cuerpos imperfectos y normales. Mucha teta y vagina, en especial las de Hannah (Lena Dunham), naturalizando situaciones que generalmente no son naturalizadas en la tele. Eso me gusta mucho.

Aunque encuentro que la serie está muy bien hecha y efectivamente refleja súper bien a una generación a la que pertenezco, debo confesar que con el transcurso de las temporadas terminé odiando a todos los que aparecían ahí. Creo que eso ocurre porque una está más grande que ellas y no puedes evitar encontrar que hacen demasiadas pelotudeces, una tras otra, y que nunca se van a detener. Son ese tipo de amigas bacanes de las cuales te terminas alejando cuando comienzas a darte cuenta que no son tan geniales como lo creías y que en verdad tienen la zorra en sus vidas. Y qué paja, loco. Qué paja ellas. Por suerte, la serie termina sin finales felices clichés ni tanta parafernalia. Todo se acaba de formas tan reales como comenzó.

Por eso que considero que es bueno ver esta serie entre los 20 y 28 años como máximo. Después de eso, se vuelve insufrible.

Broad City es otra cosa: A Ilana y Abbi les da lo mismo absolutamente todo y sólo quieren pasarlo bien. Ilana trabaja en una oficina donde no hace absolutamente nada. Abbi es del equipo de limpieza de un gimnasio y sueña con ser profe y dar clases ahí algún día. Las absurdas situaciones que viven día a día no son nada en comparación a sus reacciones y salidas.

Esta comedia obviamente es más liviana que Girls y muestra un mundo extremadamente más irreal, donde cualquiera puede salirse con la suya. Por alguna extraña razón, Broad City me hace sentir mucho más cómoda que otras comedias femeninas. Este humor absurdo y femenino es transversal en edad y sexo, así que no tengan miedo de verla acompañada por ambos sexos.

¿Me cuentan si ven alguna de ellas, para saber qué es lo que opinan?

Autor

Deja un comentario