
Primero que todo, pongamos en contexto a las personas que no conocen a Honey Boo Boo:
¿Han visto ese programa donde siguen a distintas participantes de concursos de belleza infantil, y las mamás de las niñitas son lo peor del mundo? Pues hubo un capítulo donde apareció una de 6 años que se autodenominaba “Honey Boo Boo” y que se hizo famosísima luego de su aparición. Tal fue su éxito, que terminó teniendo su propio reality show. Les dejo parte de ese gran episodio para que vean por qué resaltó tanto: LINK
Resulta que su familia es demasiado sureña y no se les entiende nada de lo que hablan. En Estados Unidos tuvieron que ponerle subtítulos a la serie, y en latinoamérica decidieron hacer el peor doblaje del mundo. Adivinen dónde se grabó: En Chile pues, obvio. En todo caso, el mal doblaje fue hecho a propósito y a petición del canal. En fin.
Estos tipos pasan tirándose peos y flatos, comprando con cupones, comiendo y haciendo tonteras. Tienen un chanchito de mascota y hasta le pintan las uñas. Honey Boo Boo se manda declaraciones como “todos son un poco gay”. Seca.
Pero lo que más me gusta es su mamá:

Creo que debe ser la mujer más horrenda del universo, pero aún así dice cosas como “yo puedo ser linda cuando quiero”, o que lo importante es la belleza interior. Es una gran lección la que le da a sus hijas, las cuales no son para nada feas. Lo divertido es que lo diga ella, que tiene como dos Costanera Center de sobrepeso. Aún así tiene a su pareja, siempre fiel, y a quien le costó un mundo convencerla de que se casaran. Hasta se hace de rogar la perla.
Además, es “la reina de los cupones”. Amo esa costumbre gringa de recortar muchos cupones del diaro y ahorrar hasta 100 dólares en el súper. Ella es una seca y tiene una bodega llena de cosas para la casa. Quiero que en Chile se pueda hacer eso.
Entonces ¿Por qué la amo? Porque es fea y no le importa, porque siempre le recuerda a sus hijas lo lindas que son, tiene a un mino a sus pies hace años y además es una seca recolectora de cupones. La mejor.
P.D. No me vengan con trolleos porque hablo de esta señora con desprecio por su peso. Plis, asúmanlo: Es fea y punto. No se me pongan cínicos, amigos. Yo la amo tal y como es y tampoco me creo mejor que ella… Pero no soy ciega. Ups.